28 octubre, 2020

Científicos congelaron a su hija muerta con el sueño de poder revivirla

Una pareja de investigadores tailandeses tomó la decisión de someter el cuerpo de la nena a la criogenia, con la confianza de que la tecnología sanitaria encontrará el antídoto al cáncer que la hizo fallecer. La historia de la familia llegó a un documental de Netflix.

Una pareja de científicos tailandeses congeló a su hija muerta de dos años para preservar sus órganos en caso de que en el futuro exista la cura para el cáncer que le quitó la vida. El cuerpo de la nena “aguarda” protegida por un tratamiento llamado criogenia, que lo mantiene a -196 ºC desde hace cinco años.

El caso resurge luego de que la plataforma Netflix lanzara el 15 de septiembre el documental que describe la historia de esta familia: Hope Frozen: A Quest to Live Twice.

Aunque la efectividad del tratamiento no está verificada, Sahatorn y Nareerat Naovaratpong, los padres de la criatura, confían en que la innovación les devuelva a su hija Matheryn «algún día». 

«Fue nuestro amor por ella lo que nos empujó hacia este sueño de la ciencia. Seguramente nuestra sociedad se está moviendo hacia un nuevo tipo de pensamiento que puede aceptar esto”, afirmó la madre a BBC.

El cuerpo de la bebé está conservado en uno de los tanques de Alcor, la empresa dedicada a la criogenia.

El diagnóstico de la pequeña, apodada afectivamente como Einz Einz por sus padres, fue de ependimoblastoma, un tipo de cáncer de cerebro implacable que ataca a chicos pequeños y que tiene posibilidades de sanación casi nulas.

Antes de morir, la nena padeció 12 cirugías cerebrales, 20 tratamientos de quimioterapia, 20 de radioterapia y perdió el 80% del hemisferio izquierdo de su cerebro.

Los tanques especiales con nitrógeno líquido, se encuentran en Scottsdale, Arizona, en una fundación llamada Alcor Life Extension, una de las compañías más importante en el mundo que realiza la criopreservación.

De los posibles planes que ofrece la compañía, la pareja había elegido el “plan neuro”, que cuesta 80 mil dólares, a diferencia del programa para cuerpo completo, que cuesta 200 mil dólares.h