Hoy 8 de Marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Es importante destacar el rol de las mujeres en nuestra ciudad. En este caso, conocemos la historia bomberil de las mujeres dentro de una de las organizaciones no gubernamentales  más importantes en Palpalá.

El cuartel de Bomberos Voluntarios de la Ciudad de Palpalá, provincia de Jujuy fue creado el 21 de octubre del año 1975. En ese entonces la Institución contaba con 6 bomberos pertenecientes al Cuerpo Activo, quienes todos eran personal masculino. Al transcurrir los años, se fueron incorporando diferentes dotaciones, pero siempre fueron los hombres pioneros de la Institución. El trabajo de un bombero se destaca por poseer una capacitación permanente para asistir a cualquier situación de la vida cotidiana, donde requieran su presencia, como ser: diferentes tipos de incendios, rescate vehicular, rescate en las alturas y de animales, búsqueda de personas, accidentes de tránsito, etc.

En el año 2013, luego de 38 años de existencia, el cuartel abrió su primer curso de ingreso para los aspirantes de la ciudad de Palpalá. Fue en ese mismo año, donde se vieron en la necesidad de incorporar más personas porque la ciudad palpaleña creció y aumentaron las asistencias de emergencias y urgencias. El primer curso tuvo una duración de 10 meses (junio-febrero), asistían 20 aspirantes, de los cuales aprobaron el examen final solo 13, y dentro de ellos 3 mujeres.

La primera incorporación de la mujer al trabajo bomberil, trajo consigo una serie de transformaciones  donde empezaron a usar el uniforme, el respeto por la jerarquía, los desfiles, y todas las normativas institucionales.

Ser mujer y ser bombero construye una identidad femenina en un mundo de masculinos. 

“Haber ingresado al cuartel para mi fue un honor y una satisfacción muy grande, nuestro trabajo como mujeres tiene que estar al mismo nivel que los varones, aunque siga existiendo desigualdad” expresa bombero Valeria Valencia. 

El cuerpo de Bomberos es una institución social, que adquirió relevancia en la provincia de Jujuy debido a su rápido crecimiento en cuanto a la adquisición de los equipos de trabajo, como el incremento de personal del cuerpo activo; es decir que a medida que surgía alguna alerta de gran dimensión, en diferentes medios de comunicación se destacaba el trabajo del hombre, donde siempre eran reconocidos como actores sociales importantes de la ciudad. Pero hoy, hay que destacar el rol que cumplen las mujeres dentro del cuartel. Tanto hombres como mujeres participan de tareas asociadas a la fuerza y al coraje.

“Fue una de los mejores decisiones haber elegido ser bombero … Las personas cuando te ven piensan que estamos ahí para ayudar para colaborar para salvar… No para cosas malas. Yo siendo mujer siento mucho orgullo de lo que soy como” bombero” estos casi 2 años en el cuartel he aprendido innumerables cosas con respecto a fortalecer mis conocimientos para poder hacer bien mi trabajo y dejar satisfechas a las personas que nos necesita” manifestó Bombero Romina Villarroel. 

En el año 2017, el cuartel vivencio un caso muy especial, incorporó 14 nuevos aspirantes, quienes 10 de ellos, eran mujeres. Debido a los cambios sociales, culturales, económicos y políticos que se fueron estructurando en la historia bomberil y donde eminentemente el trabajo era destinado a los “hombres”, fue un indicio que despertó mayor interés en las mujeres para romper con las barreras de perjuicios en el contexto actual. Actualmente esta organización no gubernamental cuenta con 51 integrantes, 31 hombres y 20 mujeres.

 Ser bombero en un mundo de masculinos es lo mejor estamos demostrando día a día nuestra capacidad y que no solo los hombres lo pueden hacer por otra parte Significa que estamos creciendo como sociedad que queremos ser pares e iguales, es ver que nos dejan crecer y no tienen egoísmo alguno día a día crecemos con ellos, expresó Bombero Corregidor Cecilia. 

Si bien el sexo opuesto, el sexo femenino sigue considerándose “debil” donde la dominación masculina sigue predominando en diferentes ámbitos y este no está exceptuado; pero la identidad es un proceso abierto en constante cambio donde intervienen las condiciones sociales, lo cual la nueva figura de “bombera” no estaría exenta de reproducir nuevos cambios y lograr subvertir el orden interno del mismo y ser reconocidas como “damas de fuego”.