Carmen Luján (30) fue asesinada en su departamento. Detuvieron a un hombre que tenía llaves de la vivienda y estuvo el día del crimen en el lugar. Le secuestraron un arma.

Los familiares de Carmen Alejandra Luján (30) se alertaron el domingo cuando la llamaban y ella no respondía el teléfono. Preocupados, fueron hasta su departamento en Caseros y se sorprendieron al ver que la puerta estaba abierta. Al ingresar la encontraron asesinada en su habitación. Sus sospechas apuntaron a un amigo de la víctima que, según le contaron a los investigadores, «estaba obsesionado con ella» y había estado esa mañana en el lugar. Horas más tarde el hombre quedó detenido. En su poder encontraron un arma sin numeración, que había sido disparada dos veces.

Carmen era empleada del ferrocarril San Martín y mantenía una relación de amistad con Sebastián Elvio Fernández (35), el hombre que quedó imputado por el homicidio. En un primer momento trascendió que habían sido pareja, pero la familia lo negó. «El que conoce a Carmen sabe que con Teco Fernandez no había relación amorosa, sino amistad. Esa amistad asesina que él no pudo soportar«, publicó María Luján, la hermana de la víctima, en las redes sociales.

El ataque ocurrió el domingo en el quinto piso de un edificio de Amadeo Sabattini al 4700, casi esquina Lisandro Medina. Allí vivía Carmen. Según informaron fuentes policiales a Clarín, la mujer estaba en plenos preparativos para sus vacaciones: tenía pasajes para irse este lunes a Cuba. De hecho, al ingresar a su vivienda, se encontraron con las valijas preparadas para el viaje.

La madre y otros familiares de Carmen fueron quienes el domingo la encontraron asesinada. Fuentes del caso contaron que les llamó la atención que no respondiera sus llamados y que al llegar al departamento vieron que la puerta estaba abierta. «Ella siempre la dejaba cerrada y con las llaves puestas», le contaron luego sus allegados a los policías de la comisaría 1ra. de Tres de Febrero, que participaron del operativo.

«Estaba tirada en un charco de sangre. Cuando llegamos ya no tenía pulso», contó la madre este lunes a los medios. El cuerpo Carmen estaba en su dormitorio y tenía orificios de orificios de bala en ambos parietales, explicaron fuentes policiales y detallaron que no había desorden en el lugar, por lo que descartaron la hipótesis de que hubiera sido víctima de un robo.

Las sospechas de los familiares apuntaron directo a Fernández. «Estaba obsesionado con ella», contaron. El hombre, contaron, tenía llaves de acceso al palier y al departamento. Según los primeros testimonios recogidos en el lugar, había estado en el edificio la mañana del domingo, poco antes de que Carmen fuera hallada asesinada.

El acusado se entregó el mismo domingo en Parque Patricios. Tenía en su poder un revolver calibre .32 largo, sin numeración de serie. Los investigares verificaron que poseía 6 cartuchos alojados en el tambor y que dos de ellos habían sido percutados. Este dato coincide con las heridas que de bala presentaba la victima.

Tras su aprehensión, Fernández había quedado a disposición del Juez Nacional en lo Criminal 14 Ricardo Farías, quien se desentendió de la causa y lo remitió a la seccional de Tres de Febrero.

FUENTE: CLARÍN