Isaías Correa había sido atacado por ladrones el 22 de enero. Sufrió la amputación de sus dos piernas cuando delincuentes intentaron robarle el auto; esperaba a su relevo para finalizar su horario laboral en el barrio porteño Parque Chacabuco, finalmente falleció esta mañana.

Estaba internado en la terapia intensiva del hospital Churruca, en el barrio de Parque Patricios.

«Nuestras condolencias para familiares, amigos y camaradas. Siempre fuiste una gran persona, con un humor increíble, con una sonrisa, siempre tan alegre y te arrebatan la vida así como si nada, la luchaste hasta lo último», recordaron allegados al policía en la red social Facebook.

Fuentes policiales informaron a Télam que el hecho ocurrió el martes 22 de enero por la noche, cerca de las 21.30, cuando el oficial que prestaba servicio en la Comisaría Vecinal 7-B, esperaba el relevo de la guardia que realizaba desde las 14, junto a su auto particular estacionado en la calle Albarracín al 1800, entre Saraza y Zañartu.

Correa fue sorprendido con fines de robo por un grupo de delincuentes que se movía en un vehículo negro y que le efectuaron disparos a la altura del abdomen.

Tras el ataque, los delincuentes escaparon aparentemente con el arma reglamentaria del efectivo, que no fue hallada en el lugar.

Un compañero del oficial se acercó hasta el lugar del hecho y trasladó al herido en su patrullero al Hospital Churruca, donde ingresó en gravísimo estado y debió ser sometido a tareas de reanimación.

Las fuentes dijeron que Correa fue operado por una lesión en la arteria aorta y una perforación en el intestino producto del proyectil y que lograron extraerle una bala.

No obstante, los médicos le amputaron ambas piernas a Correa, quien siguió internado hasta que en las últimas horas falleció a raíz de esas lesiones.

FUENTE: CLARÍN